Yo me alejo del cielo y de las blancas hermosuras, alforja de mi ilusión,
dejen de permanecer a mi garganta de estrecha soledad.
Soy un bienestar,
Soy una desesperada estrella,
Soy un guía de la virtud,
Soy una risueña tempestad,
que va saltando por el incierto y reverente ocaso
No se donde estoy...
No se donde estoy...
Sinfonías que hacen de mi aliento, su tristeza sutil
Sorpresas, que viajan y se pierden hasta desvanecerse,
Oh, por un olvido
Por un olvido...
Nos esperan nuestros vendedores, la liviandad, de una tormenta veraniega,
ángeles que debajo de sus alas, llevan sus caminos del alba furtiva.
Tal vez volveré con fortalezas de sales
Tal vez con mares que inunden las cicatrices de las zambas.
No lo se
No lo se...
Oh, por un olvido
Por un olvido...
El estruendo que va pasando me adorna ahora
Y se duerme en mi hombro,
hasta envolverme con su abrigo.
Porque con el beso de tu luna yo padecí
Y te llevo impregnado con un fresco aroma que vuela sola.
Ya no se quien soy...
Ya no se quien soy...
No me dejes linda hoy
Porque cabalgo dichoso por el lomo de la desestimada amargura
Con el elegante abandono que me acaricia el rostro,
siento en su crepitar respiro, su bondad fusilada.
Imposible de olvidar...
hasta tocar a su viejo nacimiento.
Haciendo de tu divina memoria que corra el rumor.
¿Complaces a tus nuevos e inconscientes hombres que beben de tu nueva boca
saborear la vejez ?
Oh, vuelvo solo, porque de tu sentir se me hace un probable quejido.
Y la desestabilidad de los poetas, se disponen a navegar por la catarata de mi fondo errante.
Orificio del beso largo.
No lo se
Crees que no lo se...
Sus lenguajes son un desierto
y me hacen sentir real hacia el otro lado sabes.
Palpitando perfumes en el océano.
Un jardín repleto de abrásales.
¿Con que medios se revisa el artilugio de mi existencia?
Oh, violento vaticinio.
Que amanece con tu adagio artificial,
y el temor de tu celebración.
Mil fuegos se encienden y nos invitan a participar
Con mis voces lentas y lejanas que transitan por las venas del horizonte vagabundo
El flácido encuentro del amor.
Te pide piedad
piedad
piedad
dulce piedad...
Porque del chillido de la noche me resignó y soy sensible a la gravedad
Y no tengo miedo si me alejo de la latitud constante,
Y no tropiezo con la melancolía si no me aturde tu silencio.
Sabemos juntos que somos el dolor intenso de la doliente queja de un desvelo
Nuestros oídos fermenta su ciudad infinita con solo escuchar al espía de una confusión.
Y cuando somos extraños,
decenas, de personas se juntan para admirar el paseo de nuestra libertad,
crees que no lo se, pero...
Te pido despertar
Te pido despertar,
Porque te juro que lo intento, linda
Soy un minúsculo impulso que tiembla con las flores desagradables y duraderas.
Mis piernas lánguidas y acrobáticas
Apoyadas sobre la tierra.
crees que no lo se, pero...
Te pido suspirar
Te pido suspirar...
Porque el pudor de mis movimientos avanza con el eclipse de tu parpadeo inusual...
( Oh, crees que no lo se, pero... quiero que te quedes acá )
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