lunes, 4 de octubre de 2010

La mirada del ojo humedo

¿ Has mirado a través del ojo húmedo los sentimientos turbulentos
  que te hacían nombrar ?

Confieso que antaño yo lo eh celebrado, porque fui etéreo, cruel, un benévolo informado en la ilusión, un destello mezquino del dolor, yo cruce errante y le bese la boca al destierro del sol.

 Me declaro culpable
Y me espanta la verdad de los salvajes
por que destruye mi ser.

la planificación de la conciencia,
poco me ha ayudado,

Te contare como he dejado de creer en la sal de los tormentos, por la tallada seducción 

en mi mente...
la condensada mirada del ojo húmedo, se revela

Por lo poco que eh sido feliz, corono a tu alargada sombra, mágica.
     Y risueño, soy quien convoca grávido y gentil el brote de la brisa

risas maliciosas,
cuerpos concentrados de calor,
flexibles pupilas que despiertan carcajadas de resurrección.

La única riqueza hallada me supo acariciar la complejidad nutritiva de mis sensaciones
Con ese respiro forzoso, a  la superficie de las multitudes, yo le escape. 
A la razón
    la consumí con la terrible algarabía...

 ¿A donde debo marcharme, y a que ciudad puedo abrazar, en el final de la noche ?

Si, en la lejanía inmoral de mi frontera, el correcto puente se ha partido
          Supe alguna vez ser la joven respiración de tus encantos

Y por consecuencia de la demora, la hija de la analogía se agota, envejece,
    Y con ella, la virtud del arte encantado.

Desangro en compañía de criaturas curiosas
cuyas penurias ajenas,  nos salpica el orgullo funesto de nuestras visiones de sortilegio.

 Aun no te eh olvidado, y no lo sabré hacer, como tampoco a tu humanidad contagiosa, porque por inerte que haya sido,
  presagio del instante,
          tu mano y mi mano
         que supieron echarse relajados, bajo la llovizna de diamante...


Me pregunto.
¿Cuan terrible es la agonía mayor de mi pecho, que corre la suerte, de quien no la merece?

 ¿No hay sorpresas detrás de tus ojos pardos ?
  ¿ no pueden de nuevo tocarme ?

 Que me puedes decir de las pinturas febriles que reinventamos después de marearnos con  nuestra extraña religión.

¿ No hay absolución, para lo hallado?
                    Quedarme en un solo lugar, es mi gobierno pasado de verso

Afuera, no hay nada,
 Solo las inadvertidas puertas que me arrastran.
                                      
                  Quizás mi necedad no sea mi alivio, a locura pronunciada
 Pero la representación del único actor, soy yo.
        Insisto apresuradamente, soy yo.
Y la eh descubierto detrás de la ceda púrpura de la heroína, herida

Ciertas veces cuando mis secretos se toman descanso como preámbulos de siesta
   Confió que no me siento solo, y que hay belleza en el traspaso del recuerdo,
         umbrales de dicha que me susurran violentamente:
             
                    Vamos, sígueme, al final del pasillo,

              La actuación es la paridad de los esperanzados

                     la veremos hechizada, y feliz,
                     ¿ Conservas aun el perfume de su nombre ?

Te atesoro como a esa muchacha que apoyada sobre las escaleras, una extraña niebla parece salir de tu  estómago y recorre las escaleras enteras. Algunas piezas son translúcidas mientras que otras son visualmente opacas.
   Pero podría llegar a ser una fotografía psíquica; lo que se ve es lo que desprende de la persona viva.
     Exteriorización del pensamiento...

 La destilada desilusión contemporánea, que navega por tu sangre desquiciada,
  enferma de alcohol caliente, naufraga en mi interior, y me exilia de las aproximaciones

 ¿ que puedo yo decir ?, ¿ y por que ya nadie, camina por delante mío ?
         Si es mas fuerte el misterio de mi derrumbe conquistado que me lo revela todo
   Que la distracción de tu antiguo perímetro...
   
Basta con quedarme hoy tranquilo, y apabullado....
Para que la ultima gota me renueve y me pueda refrescar, soy un cobarde de las causalidades

 De mi permanente piel, se escurrió un eco clausurado 
       Y el resto de mis declaraciones, ha nacido de la nada.

Con firmeza mis penas, supieron vestirse de urgencia 
   Y desarrolla con criterio ciertos sonidos de melancolía absurda 
Entiendo que es el instrumento directo, que disuelve el final de mis pensamientos...

 ...“En el interior disoluto de tu cadalso, las bucólicas criaturas,
                      te espían, y florecen como compañeras del amanecer,
     fueron bendecidas con el actual vino, reclamándote.

no hay peligros, porque sigues siendo su autor ...

Lo que le brilla al desconocido, le procede de su rechazo,
               que pone diáfano la marcha lánguida de la incertidumbre
y eternamente con ella, el llamado de nuestra única asesina

Mírala, a la extraña fiera, que parpadea con preocupación, te sigue de lado a lado, agitándose constantemente
ella elude las sagas de la pálidas cenizas .

La barca de plata, que recorre los lúgubres bares, las noches, conoce gente, y se confunde entre los transeúntes, 

Es tan anónima como la medicina,  no tiene rostro,
¿Puedes escucharla gritar?, te sorprenderías ...

La palma de sus manos, siguen vivas
y se deslizan por tus torpes y dormidas piernas
el ingenio de su incertidumbre criminal te apacigua en círculos, amigo
con el grito bordado de flores amarillas.

Si no le faltaras, estaría encendida,
  
Despabílate, sabes, que yo tendría la seguridad armoniosa de ser un niño como tu perdido,
lloriqueando.
Con mis elegantes abrigos lúdicos, buscándola, sin avisarle.
  
Pero mi cita promulga los breves movimientos de la despedida, espantando los albores del temor,
y mi pudor somnífero teme al fin ser descubierto.
 
Háblale de tu diversión
Háblale de amor
De los miserables sonidos de la Bienvenida...

Termina con tu constitución, procede. Incita a la violencia genuina
Que tus cicatrices se quemen con tu hambruna voraz.

Y duerme poseído, ella esta atrás con su espalda descubierta.
Vocifera como una Diosa que hayas dejado el bienestar de la dulzura, que supo tener alas en lugar de brazos
para, encontrarte con la libertad de su degenerado silencio.

¿Te has enamorado de esa princesa ? ¿la seguirías después de esto?

 No tiene sentido, no sentirla tan ansiosa todo termino
 si bajo esa ventana lujuriosa la bruma, la virtud y el baile se han disuelto en desnudos ríos.

Enflaquece y exuda el mar del fenecido.

Quiero que la escuches, que la admires con fortuna después de tomar su vehículo.

Lo que había en la fortaleza de tu palacio
se lo ha desterrado el prodigo desierto, tu voz amistosa seca.

¿Cuéntame que piensas de ella ahora?

No reniegues de su metal sonrisa
Porque las inseguridades olvida el progreso de las definiciones
los discursos de tus plegarias
y el orgullo de tu negación crisálida.
 
Y mírala por dentro y renuncia a la duda para entregarte a su cuerpo
pero si solo quieres una chance de concilio, amigo ...

Háblale de tu diversión
Háblale de amor
De los miserables sonidos de la Bienvenida...

Y cuéntale que tuviste cerca de ti a una princesa
Y que deseas como obsequio darle una luna para cuando aparezca
procuraras con prudencia que de ese amor entendible y geométrico 
solo tenga de vos el ultimo canto de tu nube pasajera...”

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