Todavía pertenezco al universo de la nada
Vengo con el hambre aplastada
Soy la ausencia, de los días más largos
¿Me urge quizás merodear por los rincones?
No preciso conseguir un vuelo silencioso, solo con estar dormido en el valle de los muertos, esta bien.
quiero estar, y dejar de tener la mirada perturbada.
Interior del olvido.
El recuerdo constante, de los hechos jubilosos,
Quisiera saber;
¿Que tipo de sentimental esta en la cubierta de mi sangre?
Eh, pensado en que la verdad ha desaparecido.
y que ha sido la joven fugitiva que supo chocarme con sus labios secos.
¿Y que fue de la brisa azul, que me supo hablar sin quejas ni información?.
Me he perdido ayer, entre los desechos de la ultima tormenta
no he hecho mas que extrañar el amor, de sueños y libertad,
Saber compartir, y dar.
¿Puedo acaso sentir la obsesión de tener solo mi propia y pesada voz?
solo lo apagare.
Me he perdido ayer.
En el reemplazo de las altas paredes, por cerros y quebradas que contienen guardados los colores de un imperio perdido
De a poco,
Las he practicado en la imaginación, hallado y casi rozado, en cada oración.
Aquí solo puedo espantarme de no tenerlas más.
Las horas de rocas, parecen gastadas y cansadas.
¿Que le diré a la memoria?
A las sombras de mi abandono.
Aquí solo sé, que hay un desliz
Y nada más.
Me eh olvidado ya, de las caricias que supe dar al ultimo rabo de nube.
Cuando en cada copla su cuerpo se divisa el metal de mis quejas.
Comparto con aquel desconocido, el hecho de querer ser alguien con la felicidad puesta con los ropajes del norte, tan querido.
¿Que hago ahora, y quien me abandona ya?
Querer ser un universo entero de bailes, y magia nocturnas.
Sin mas guías que las luces que me hacen favores.
A mis brazos solo las abro para el amigo que me sabe entender.
Y de compartir juntos el gusto del aceite de la mañana.
Y de querer hacerme recordar, los viejos mercados.
Disculpen a veces no estoy en la algarabía conocida.
Y si por alguna razón me cruza, solo estaré viendo en aquella ventana
la idea de querer ser una piedra entre mojones ausentes.
Me he perdido ayer,
Desencadenado, con el toque de la distancia, mi garganta vaga con desolación
Y la palma alimenta la fiesta, con burlones de otros días.
Pero así viajo, mas de un paso.
Y siento tener a los caminos, en la ingestión de mi dolor.
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