Entre cachetazos de nostalgia
soltó su último faso de infancia
En su pobre vida de melancolía
Dejando tantas noches olvidadas, de amargos sabores
La vuelta de su despedida.
¡Mira! si tuvo buena suerte, con la bruma de su pasado
Que gano con poco, siendo mano
y si hay duda.
Yo lo permito con la desolación de contar,
Que grandes fueron sus ojos,
Llorando por una poca mujer.
Dejando tantas noches olvidadas, de amargos sabores
La vuelta de su despedida.
Para que sufrir si ayer nomás
le entro,
buscando la esquina sentimental de su corazón.
Si ya sabes, que este día de farol, amada mía,
Que grandes fueron sus ojos,
Llorando por una poca mujer.
Gano sus 25 de envido,
con la única bala que tenía en su cajón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario