Si las manos son el sol en despacio tiempo
crepitación de los defectos de la genocida pasión.
El turbulento compromiso de hacer creer en la difusion de la visible producción
como tinieblas calientes, que se envuelven entre tus dedos.
Somos como viejas aves
q vuelan bajo.
Veámonos ya!
Entre la luz y el infinito desarrollo
nuestra historia al despertar.
Tu especie de lacrado sellado se expande.
Con la advertencia de que podría surgir un nuevo abrazo.
Maniobras incandescentes que esconden la carne de mi propia combinación intranquila
la ternura atada a tu cuerpo.
¿Me dejaras caer desmayado en la profundidad de tu universo?
Solo para dejarme persistir como lánguido oxigeno amarillo
que florece en el diagnostico del artista muerto.
Esa forma sencilla y sutil de autoviolarme.
Eternamente la luz del ultimo diamante, abrirá sorpresivamente la abertura de mi mente,
Y se descuidara el desordenando numero de reglas internas que dejaran atrás los desmanes de los deseos.
Y en esa jornada cautivante se revelarán
dulce seis libros sueltos con sus hojas mojadas.
Arrogante aroma
Cuyas jaulas descoloridas guardarán los derroches de mi carestía enseñada.
Pero son tan grandes estas paredes que pintarán el retrato de la resignación o la gloria
con sus rayos tristemente pálidos.
¿Quien merece ser el único enemigo vivo ?
Únicamente brillaré en tu arte
quemando la crucifixión de mi memoria.
Sin mascaras
Sin ninguna prenda mágica.
Solo el viento que de nuevo flotará.
Y la introducirá nuevamente
en los labios sin tiempo y de la verdad.
Pero por mi proceder solo alcanzaron a hundirme
en la oxidada noche de mi horizonte.
Sabes quise no amarte
pero no pude a esta edad, no se disimular.
Sabes quise estar presente todas las noches en la metodología de ser un diminuto espía sin control.
Pero el asesino se ha fugado y la razón del rasgo innovador se ha nublado
desentonando el fuego del encierro.
veámonos, solo estoy yo!
veámonos, solo estoy yo!
sentado allí esperándote en la parada.
Solo, muerto
muerto
muerto
muerto.
Tu espejismo me persigue
y me delata la protesta arrastrada de mi murmullo.
Con mi angustia y mi estrepitosa bandera
bajando por las ramas de tonos primaverales.
Oscuridad lírica sin historia
recuerdos que sirven solo de soporte en las antiguas lluvias de pechos agitados
que salpican tres soplos indios girando al unísono.
Amantes de la conducción,
todo lo hicimos posible volviendo a la grabación de la soledad.
Solo por beber en el camino como un cielo distraído
en la copa escamosa del jinete sin frontera.
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