lunes, 4 de octubre de 2010

río

Las representaciones visuales
Tienen el peso de imitar

De contener en sus labios, la catarsis del amanecer el frió de su alma, empaña el espejo.

Aquel  demonio que nosotros nos atrevemos a ver
 Cada vez que nos hundimos en pozos de mar
La apacible angustia del horizonte, se descarara,
 Bajo una línea exquisita de apagados sueños.
No se demoran...

Cuanto tiempo crees que puedes ver al sol?
                                    Es tu decisión.
El arte
Pasajero, solitario
Encierra nuestro poder

Todos chocamos contra la pared real
Infinita

Rodamos, con la ebriedad del espacio.

Las variables capturan
La dimensión  del conocimiento visible

Imposible concentrase
La gracia
Significante, de crucificarnos, sin respetarnos.

El rió vuela ingenuamente con nuestro secreto
La lleva oculta, en la solapa de su abrigo
Se inclina sobre el verde del campo, ideal

La extensión de su curso nos atrae
Nos seduce.
Absolutamente femenino

Te digo esto.
Cuanto crees que puedes devolver?

Pronuncia el advenimiento de la moral

El zumbido de plata.
las astillas, quiebran mi naturaleza

El juego captura
El espía, consigue mi arma
 Verano, traidor de noticias

Sus arenas
Corren por el cielo

habitan
Es nuestras
Gargantas su adiós

Nos hablo de la competencia
Nos desafía a ensanchar nuestras narices...
Con el aroma del final

la criatura, se acerca torpemente, sin su armadura, por su ojo de vidrio, peleamos.

Divagamos, damos vueltas, somos comediantes
continuamos... poseemos el carnet de servidores.

Siempre ame, la sacudida de mi reino.

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